miércoles, 17 de diciembre de 2014

F.A.Q

Frequent Answer Questions

1.-¿Qué es el age play o  las relaciones DD/MD-baby/little/medium?

Son relaciones donde los implicados viven la D/s (Dominación y sumisión) en esos roles. Por un lado Él Daddy o La Mommy como figura paternal o maternal dominante, que protege, guía, educa, corrige y disfruta de la parte sumisa, los/las babies, littles o mediums.

2.-¿Podrías definir que significa baby, little o medium?

Son las tres etapas de edades concebidas dentro de la parte sumisa de este tipo de relaciones de D/s

Babies: Supuestamente se establece un rango de edad mínimo, es el periodo de bebes. Se caracteriza por el fetichismo de los pañales, chupetes y otras estéticas relacionadas con la edad y sus patrones de comportamiento.

Littles: Entre 4 y 8 años aproximadamente (yo lo establecería hasta la adolescencia, pero eso puede variar según el carácter de cada persona sumisa en el age play) Se caracteriza por ser la etapa en el que la niña o niño está absorbiendo grandes cantidades de información y conocimientos. La curiosidad, las habilidades sociales, el aprendizaje y la educación, etc.

Medium: En este rango entra la etapa preadolescente-adolescente. Estamos hablando de una etapa supuestamente problemática donde a mi juicio encajarían las brats, la figura sempiterna de lolita por poner un ejemplo para aquell@s que entiendan.

Otros roles aplicables: lolitas, gatitas, perritas... pueden producirse combinaciones de otros fetiches como el pet play dentro del age play.

3.-¿Y qué significa ser Daddy?

Tengo la certeza que quitando a toda esa gente que vive los roles como obras de teatros... hay personas que lo llevan dentro, que lo son y no lo saben... Ser Daddy es tener a una little girl que te haga serlo en su máxima expresión, o vagar por el mundo como un alma en pena deseando tenerla sin sentirte completo... Es abrazar y cuidar de una niña en el cuerpo de una persona adulta... es protegerla de las cosas que puedan hacerle daño, es guiarla de tu mano y soltarla para que haga equilibrios en la cuerda de la vida y aprenda a través de su experiencia en algunas ocasiones... Ser Daddy muchas veces es consentir a la niña, es mirarla embobado intentando comprender sus palabras porque sus pequeños labios te distraen...Ser Daddy puede ser un rol en la D/s que marca la diferencia con respecto al resto...

3.-¿Pero como es posible ser un adulto y un niño a la vez?

Todos nacemos siendo bebes y nos desarrollamos siendo niños, y adolescentes, hasta que llegamos a la etapa de adultos. Cuando nos convertimos en adultos ya estamos lo suficientemente influenciados por la sociedad, la televisión, la educación recibida  y otros tantos factores de carácter social que nos reprimen las etapas más felices de nuestra vida donde las preocupaciones eran mismas y el placer que experimentábamos de cosas tan sencillas como por ejemplo jugar a pintar era pleno y consciente. Hay personas que siguen más en contacto que otras con ese niño/a interior y sin estar necesariamente en el mundo del BDSM necesitan expresarlo de alguna forma. El age play es un juego que da salida a esas necesidades y sentimientos y en el Daddies y Mommies son tan niños como sus pequeños expresando amor, Dominación y sumisión de una forma muy especial.

4.-¿De dónde viene todo esta historia del age play?

Aparte de lo ya mencionado anteriormente sobre las necesidades del niño interior... yo he tomado como referencia la famosa pero incomprendida novela de Vladimir Nabukov "lolita" juzgada por su controvertido contenido y argumento como una historia de amor que realmente se trata de una obsesión. Por otro lado la cultura japonesa (de la cual me declaro amante encarecidamente) tiene una tendencia hacia la infantilización y otros muchos elementos vistos desde un prisma bastante extraño en muchas ocasiones que sin duda alimentan este tipo de juegos, información, y contenidos sobre el tema.

5.-¿Y como está el tema en España?

Pues como en todo hij@ mí@... vamos con un retraso importante... la información es poquísima, la mayoría esta basada en opiniones personales (me doy por aludido en esto) y no tiene gran posibilidad de documentarse debido a que es una corriente que se vive con especial intensidad en países de habla inglesa.

6.-¿Se puede ser baby/little/medium y ser masoquista o sumis@?

Sin duda... No existen ni han existido más reglas pactadas como fundamentales que las del SSC (Sano, Seguro y Concensuado). Este tipo de relaciones se basan en el intercambio de poder, es decir que ambas partes conscientemente y de forma segura y sana adoptan o viven estos roles o estados mentales para sentir la D/s de una forma diferente. No es extraño entonces encontrarse con que la parte bottom (sumisa) desee sentir a un Daddy o Mommy estricto, que le castigue, le controle, ordene y en definitiva le haga sentir guiado. El masoquismo y el sadismo aunque parezcan incoherentes con los juegos de edad son totalmente implementables y vivibles a través de este tipo de relaciones.

7.-¿Y entonces no estamos jugando peligrosamente con la pedofilia?

En absoluto, NUNCA se ha tratado sobre personas que necesiten vivir estas fantasías o fetiches para satisfacer deseos tan oscuros y terribles como la pedofilia. Como ya hemos dicho es una forma de vivir las relaciones de D/s donde a mi juicio y experiencia se establecen vínculos sentimentales y de confianza muy especiales al satisfacer la necesidad de expresión del niño interior. Podemos compararlo con el amor que siente un padre o una madre por su hijo salvando las distancias ya que evidentemente no existe tal parentesco.

8.-¿Que practicas suelen verse dentro del age play?

En principio no hay ningún patrón establecido como preferente, cada persona como en casi todas las relaciones de D/s construye su propia forma de proceder. Primero habríamos de separar dos tipos de relaciones, aquellas que se basan únicamente en satisfacer con un compañero de juegos ciertas necesidades puntuales y otras que se convierten en relaciones sentimentales y que ahondan en aspectos más profundos y no necesariamente para satisfacer necesidades sexuales. Estas dos vertientes cambian de unas personas a otras, lo que a unos les excita a otros simplemente les parece una expresión de los juegos de age play.

No sexuales:

Son comunes a los juegos DD/babygirl la infantilización con pijamas, pañales, chupetes, juguetes, etc. En el rango DD/lg podemos tener desde colorear, hasta ir al parque, pasear, ver películas de animación, leer cuentos, cantar canciones y mil y una formas de expresión. En el rango medium podríamos hablar de ir de compras.

Sexuales:

Aunque no parezca coherente los juegos sexuales son parte del age play, en cada etapa tendrán una forma de expresarse diferente, personalmente no tengo referencias de que sea algo que pueda caber en la etapa babygirl, siento no poder aclarar ese aspecto, pero lo que es seguro es que la psicología no es la misma a ninguno de los niveles. Los juegos sexuales con una little requieren un vocabulario muy específico, unas maneras y unas formas de llevar la situación como para hacerle entender a alguien de su rango de pensamiento. Y por otro lado en la etapa medium donde en teoría todo son hormonas y curiosidad es completamente otra historia.

Relacionadas con el BDSM:

El spanking, las mordazas, el bondage, son ejemplos de practicas que se ven en el age play y que ponen de manifiesto que todas las necesidades pueden confluir en este juego.

Per infinitum puella felicitatis libertatisque: Etapa 3

A través de la niña libertad y felicidad infinitas: Etapa 3

En este proceso de purificación te hice subir a lo más alto, te golpeé, te traté con dureza, limé cada aspereza que el pasado había dejado sobre tu piel y tu esencia en manos de mi lobo, de mi bestia. En manos del Amo, te enseñé a abrir tu mente y a dejar salir tus pensamientos en la forma de palabras recibiendo una escucha asertiva y atenta, te dejé equivocarte para enseñarte la justicia de mis manos castigándote y la recompensa de mis labios tras el golpe. Caíste sujeta entre mis brazos. 

Ahora en el in crescendo más hermoso con tu alma desnuda e incandescente solo queda inocencia, devoción, entrega y pureza. La niña que reposa dichosa sobre mi pecho duerme en paz con el mundo, en paz consigo misma, abrazando su presente, abrazando su futuro, abrazando a su Daddy.

Es cuando estoy contigo que siento que mis días son ligeros, sencillos, llenos de pequeñas cosas por las que sonreír... como cuando paseamos y me haces preguntas, o cuando mi mano toma la tuya de esa forma tan característica e insustituible. 

Te siento conmigo cuando caminas en silencio unos pocos pasos por detrás situada siempre a mi derecha. A la derecha del padre... como si fuera Dios a tus ojos y te sintieras un corderito manso que sigue a su pastor... los ojos de una niña que mira todo con curiosidad insaciable, con veneración, con respeto, con impaciencia, con obediencia y travesura mezcladas con risas ágiles y sinceras... 

Nunca tuve que castigarte... nunca fue necesario, aunque lo hubiera hecho con la firmeza y el amor de un padre y hubieras aprendido al instante para dejar de llorar y besarme con esos pequeños labios que me hubieran derretido y hecho suspirar con aires de culpa y amor por igual.



Paramos a comprar  chuches y lames una piruleta en silencio mirando de vez en cuando mi sonrisa, apartando la vista con vergüenza pues tienes claro en tu mente que es lo que visualizo, algo que te gusta tanto como te incomoda. Hacemos nuestro el parque de siempre junto al margen del río, sentados en los mismos columpios al abrigo de la noche bajo un manto de estrellas.

Tu pequeño cuerpo se funde con el mío en un sin fin de abrazos, mis manos lo sujetan y lo pervierten con esa dulzura que te hace estremecer, ese amor que cosquillea entre tus piernas enrojeciendo tus mejillas. Y corremos a casa con tus cortos pasos en pos de mis zancadas con el deseo de tomar tu inocencia contra mi sexo ardiendo en mi corazón.

Mis manos recorren lentamente los senderos de blanca piel revelados entre tu vestido y tus medias, se pierden bajo la tela erizando tu ser mientras cierras los ojos y muerdes tus rosados labios anhelando cada caricia, cada beso, cada roce de mi barba contra tu piel haciendo cosquillas...

Mis labios rozan cada centímetro de tu cuerpo mientras mis manos lo desnudan tomándolo con lentitud y paciencia, aprendiendo cada lunar, cada peca, cada cicatriz... En una sucesión de besos suaves, castos, cortos, besos que siguen a un sin fin de besos, besos que humedecen tu pequeño sexo.

Y en nuestro pequeño nido rodeo tu cuerpo con el mío lo escondo y lo atesoro, lo penetro sintiendo como la niña que hay en ti es completamente diferente a la mujer... como su necesidad es más apremiante, su sensibilidad... su forma de abrazar mi endurecido sexo... con tus pequeños pechos rozando la sabana y tu cara escondida en la almohada... con nuestros gemidos envolviéndonos, acelerados, pausados, profundos, intensos...

Mi orgasmo se derrama en tu interior y permanecemos abrazados, tu cuerpo se fusiona con mi piel mientras tu mejilla se apoya en mi pecho y gozamos, nos acallamos, trascendemos, permanecemos y nos pertenecemos purificados y juntos para el resto de nuestros días.




~Caperucita y el lobo #003~



En este erial desprovisto de vida los pasos se hacen más pesados cada vez, las huellas son borradas por la incesante nieve que no deja ver más allá, condenado a vagar eternamente en soledad con todo el peso de la vida sobre los hombros aplastando esperanzas y sueños que otrora fueran fuertes y ahora de cristal.

Los cortes en los pies tiñen la nieve de un rojo tan oscuro que parece negro y los fantasmas atormentan aullando en los oídos espoleados por el viento deseando invadir con su locura a un huésped de corazón cada vez más negro. La cordura se apaga con la última luz de poniente y la noche sin sueño termina cayendo.

La oscuridad densa y angustiosa lo envuelve todo, convirtiendo la agonía en una realidad asfixiante y eterna. Flotando en un cosmos extraño y hostil de ausencia, de silencio, un vacío donde los pensamientos más oscuros son repetidos una y otra vez hasta rebosar de desazón y abandono.

Los ojos cerrados, la respiración en paz, esperando el último final, resignación de todo el dolor con la sangre cristalizada en una flor que llevarse a su último y más largo sueño en vida...

Sin embargo todo pasa, la luz cálida cierra las cicatrices de los cortes, el dolor se vuelve menos pesado, el mundo cobra solidez de nuevo...

El lobo se encontraba ante la encarnación de su esperanza, de su dulzura, la niña de sus sueños, su tabla de salvación, arrojando a sus pies una rosa echa con su sangre mientras las blancas y muertas manos se desvanecen de su piel y el color blanco y puro retorna lentamente a su ser.

~Caperucita y el lobo #002~


Dulce e inocente niña que todo lo miras con tus grandes y curiosos ojos, tocando cada tronco de cada árbol haces de mi bosque tu patio de juegos, tienes el pelo negro como la noche y la piel blanca como la luna, esa luna por la que aúllo. Mis negros ojos te siguen y mis fauces se colman de saliva por desear morder tu piel. Juegas sin miedo... sin percatarte de que una bestia descontrolada y ansiosa por tu ternura te acecha en la oscuridad con el corazón acelerado por tu visión pequeño angel.

Quiero arrastrarte a mi infierno y romper tus huesos con mi abrazo hasta sostener tu alma entre mis dientes, pero a cada paso que doy tu ser me conmueve, purga mi oscuridad, la diluye, la esparce, se escapa por mis poros y tu refulgente brillo se come mi negrura desnudando mi alma de egoísmo e instinto asesino para transformarme en hombre.

Y te conviertes en mi obsesión, en mi fría estrella a la que rezo en silencio por poder poseer, tu candidez me desborda y tan solo deseo abrazarte y protegerte pues todas esas bestias que compiten en el bosque por comer tu carne y roer tus huesos no han podido ver tu alma como yo la siento y moriré antes de permitir que mancillen tu cuerpo.

Y así jugamos al escondite y yo te velo desde una distancia segura, batiéndome con monstruos y alimañas que te quieren dañar, sin importarme las heridas que me dejen esas batallas ni la espera hasta que tus ojos me encuentren y veas en mi... desarmándome... esperando que tu niña no se rompa por ver en mi a un hombre lobo con pensamientos sucios y corazón rebosante de buenas intenciones.

Pero te juro que aunque me rechazaras... aunque desaparecieras de mi bosque seguiría esperándote, aullando a la luna a solas con mi esperanza, con el profundo anhelo de tenerte mía de protegerte y colmarte de mi luz y mi oscuridad.

-Caperucita y el Lobo #001~

Todos tenemos un bosque en nuestro interior, nuestra naturaleza, nuestros pensamientos y nuestras vivencias lo modifican... lo moldean y lo convierten en el reflejo de lo que sentimos. El bosque de Caperucita era inmenso, inmenso y oscuro, la luz apenas se filtraba por el techo donde las copas de los arboles se juntaban tanto que creaban un ambiente opresivo de silencio y soledad.

Era una mujer menuda, pero a los ojos de alguien que mirase más allá de la superficie de las apariencias era una niña. Era como si la oscuridad de su bosque hubiera salido a través de sus heridas para envolverla en un halo de introversión. Su piel brilla con la fuerza de una estrella y en ella se dibujan constelaciones que aun no tienen nombre.

Cuando Caperucita era golpeada por la vida se hundía en la oscuridad de su bosque y vagaba donde sus pequeños pies la llevaran, refugiándose al amparo de su eterna sombra con la firme intención de llorar toda la sangre y el dolor de sus heridas.

Podía gritar, podía intentar destruir las paredes de su jaula con sus pequeñas manos, pero era inútil nada salía al exterior, nada que demostrara su sufrimiento o su dolor, y allí se acurrucaba y languidecía hasta que el dolor pasaba y podía ponerse nuevamente en pie para volver a salir al mundo exterior.

Un día mientras la dulce Caperucita vagaba pesarosa y aturdida sintió como los vellos de su nuca se erizaban. Miró en todas direcciones sintiéndose observada sin comprender como alguien más aparte de ella podía entrar en aquel lugar tan íntimo y personal. Y entonces le vio.

Era un lobo enorme... su presencia la hacía empequeñecer hasta sentirse diminuta. Su piel era negra como la noche... parecía rezumar un brillo extraño como si estuviera húmeda... Estaba impregnada de la oscuridad de caperucita, había entrado en su bosque y a su pelaje se había adherido su esencia. El lobo la miró y se acercó lentamente a ella. De sus fauces salían nubecillas de vapor que se proyectaban hasta la pequeña caperucita. Sus colmillos eran enormes, sus músculos poderosos y sus ojos profundos rebosaban inteligencia y comprensión.

-¿Quién eres y cómo has llegado hasta aquí?-dijo caperucita con voz suave y tranquila, sin un ápice de miedo en ella.

La voz del lobo llenó su mente, era una corriente grave y profunda que la hacía vibrar, sus palabras resonaban en su cuerpo dolorido reconfortándola y acelerando su pequeño corazón en su pequeño pecho

-Soy el cazador y bestia... tu me has invocado... tu lamento silencioso me ha atraído hasta este lugar.

La mirada opaca de Caperucita atrapada en los ojos del enorme lobo se desvió un instante para mirar al suelo mientras volvía a sentarse abrazándose las rodillas y colocándose su capucha

-Márchate... no tienes nada que hacer en mi prisión... no perteneces a este lugar -dijo con voz monocorde sin volver a mirarle a los ojos.

El lobo rugió de forma atronadora, el ambiente resonaba como cuando un enorme trueno estallaba quebrando el silencio. Su fuerza fue tal que el bosque se estremeció resquebrajándose. Caperucita miró hacia arriba, una lluvia de hojas grises caía sobre el suelo y vió como lentamente la luz fue invadiendo el bosque, filtrándose desde las copas de los arboles. La niña intentaba en vano huir de su cegador brillo y de su abrasador calor sollozando asustada, hasta que de repente se vió cobijada bajo la enorme sombra de aquel lobo que dió unos pasos hacia ella. Caperucita alzó los ojos y vió como aquella húmeda oscuridad que rezumaba su pelaje se disolvía evaporándose al contacto de la luz.

El lobo envuelto en un halo de luz dorada la miraba ahora con la misma firmeza en sus ojos, pero su piel brillaba blanca y pura, desprendía una calidez inexplicable que la envolvía.

-He venido a llevarte conmigo, lejos de aquí - sentenció sin esperar ningún tipo de réplica al respecto. Sus palabras eran una declaración de intenciones firmes y absolutas.

La niña rompió a llorar abrazándose al enorme cuello del animal mientras este le ofrecía su calor y las caricias de su enorme morro para consolarla.